jueves, 13 de mayo de 2010

Éxtasis (o La palabra sexuada) (cuento fantástico)

No era Dios ni era el Diablo.

Era una voz insaciable que lo había atormentado toda su vida y que le aseguraba ser algo que jamás comprendería.

Él fingía no escuchar. Pero en lo más profundo de la noche comenzaron a despertarlo sus carcajadas y sus caricias impúdicas.

Al principio había sentido terror. Se creyó loco y hasta visitó a un médico, pero ante lo inasible de su condición no pudo más que rendirse y tratar de volverse impenetrable.

No lo logró.

Ese ser que lo había vigilado desde la infancia se volvía cada vez más perturbador y comenzó a asaltarlo en su cama. A veces, su aliento comenzaba a recorrerlo desde el lóbulo de la oreja hasta dejar erizado el último vello de su cuerpo y luego… desaparecía.

 Un día sintió un peso extraño en sus genitales y cuando, atónito, los buscó a manos ciegas, se encontró con una explosión de calor y un estallido de carcajadas de menosprecio.

-¡Vete! ¡Vete, maldita… por favor, vete!- gimió con lágrimas de rabia y las manos húmedas.

A su lado, su mujer se movía inquieta y él optó por ahogar la humillación en la almohada. Jamás se había sentido tan vulnerable.

Desde entonces empezó a vestirse para dormir y a usar tapones en los oídos. Pero pese a sus esfuerzos, siempre despertaba desnudo y sudado.

-¡Mírala, parece un angelito!- le comentó un día la voz haciendo referencia a su esposa. -¡Ni se imagina que te acuestas conmigo y que no necesito tocarte para que te excites como nunca antes lo habías hecho!

Él, con el rostro enrojecido, lanzó golpes al aire, pero sólo logró herirse sus propios  nudillos al alcanzar la pared.



Después de algunos encuentros él decidió esperarla despierto.

-¡Aparécete descarada, sé que estás ahí!- masculló fervorosamente en medio de insultos.

Una risa ahogada junto a su mejilla fue la única respuesta.

-¿Qué es lo que quieres?- preguntó exasperado- ¡Ya ni siquiera me interesa saber qué eres! ¡Sólo quiero que me dejes en paz!- agregó.

Se produjo un silencio. El hombre pasó la noche en vela: atormentado por sus deseos y palpitaciones, y sin terminar de convencerse de su victoria.

Noches más tarde lo despertó una melodía dulce. Temblando de emoción y rendido, se dejó caer una vez más en el hechizo mientras extendía las piernas para sentir cómo el calor volvía a sus muslos.

Ya no se sentía violado. Cuando no la percibía la buscaba con lujuria y al encontrarla se entregaba como una capillita redimida a esperar al éxtasis de lo inminente.

La voz no siempre buscaba sexo. A veces se conformaba con rasguñarlo, tocarlo, acariciarlo.

 Se había convertido en un infiel obsesionado con una amante fantasma, a la que esperaba en su lecho para satisfacer retorcidas fantasías, junto al cuerpo dormido de su mujer.

Su esposa se había dado cuenta de que él ya no era el mismo. Solía aparecer con extraños cortes y siempre estaba cansado. Hacía meses que no hacían el amor.

  Una noche, ella despertó al escuchar un gemido. Las sábanas estaban calientes y podía sentir el cuerpo de su marido moviéndose a un rítmico vaivén. Con un nudo en la garganta pensó en la vecina, en la lechera y hasta en la novia de su primo. Apretó los ojos esperando despertar de una pesadilla, pero los quejidos se hicieron más perturbadores. Resignada, comenzó a voltearse lentamente y no pudo ahogar un grito de sorpresa.

El más hermoso y masculino de los seres estaba sobre su marido, contemplándolo mientras éste se masturbaba frenéticamente…  Horrorizada, no supo cómo reaccionar cuando el ser la tomó por la cintura y comenzó a besarla. Sus caricias despertaron un raudal de pasiones inaguantables y ella se dejó llevar por el placer.   



Lorena Machuca W.                                        
           

13 comentarios:

Sebastián dijo...

En verdad está buenísimo, mi amor.
Nuevamente, felicitaciones!

Lorena Machuca W. dijo...

jajajaajaja lindoooo :) eres un rico! y.. qué entendiste? :P TOM

Catalina dijo...

Uhhh, sexy!
Yo creí que estaba loco jajaja
Buen final! :D

besos!

Lorena Machuca W. dijo...

ehhhhh!! yupiiii!! que rico que te gustó! la versión original era un pelo más larga, pero así parec q qdó mejor. Eh eh eh eh!
bsitosss
pd: aún estai a tiempo!!

ClothoBoBardi dijo...

Me encanta Lorena, la historia y la forma. Me gusta mucho su ritmo interno y el giro final :-)Pero... Tengo un grave problema...

¡Quiero leer más cuentos tuyos! Estaré esperando ansiosa el siguiente!! :-)

Un abrazo!!!! Clo

Tita la mas bonita dijo...

Como dice y remata el cuento popular, “el amor es ciego y anda de la mano de la locura”
Un besito marino!

Lorena Machuca W. dijo...

Qué linda, Clotho! haces que me den más ganas de escribir. Voy a seguir tallereando, a ver qué más sale :D
bsitos, TITA!

BorysYaikinC dijo...

un gusto leerte lore.

Diegop dijo...

Muy buen cuento lore, la verdad es que me mantuvo enganchado hasta llegar al final, el cual me sorprendió, buena lectura ;)

Diegop dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lorena Machuca W. dijo...

gracias boris...
diegoo!!! tb tienes blog! q buena sorpresa... aunque, espera. Una foto? diapos? buuu.. jajaja. Bsos!

Julio Rodriguez Martino (El Doc) dijo...

¡Excelente cuento, Lorena! Me gustó muchísimo. Voy a poner un link a tu blog en mi página de FB:

http://www.facebook.com/plumaypalabra

Saludos desde Argentina

Lorena Machuca W. dijo...

Muchas gracias Juan!!! :) saludos!

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